Uno de los errores más comunes en la periferia coruñesa, especialmente en zonas como Elviña o Mesoiro, es asumir que la roca fresca está a pocos metros basándose solo en afloramientos dispersos. La meteorización del macizo hercínico gallego produce perfiles muy irregulares donde el granito alterado puede alcanzar los 15 o 20 metros sin ofrecer competencia portante. Un sondeo eléctrico vertical mal ejecutado o, peor aún, omitido, lleva a cimentaciones que luego asientan diferencialmente porque el bulbo de presiones queda embebido en jabre sin que nadie lo haya detectado. El método de resistividad eléctrica permite distinguir con claridad las transiciones entre suelo, roca alterada y roca sana, algo que la simple inspección visual no logra. En La Coruña, donde además la presencia de agua salobre en zonas bajas como O Burgo enmascara contrastes resistivos, la interpretación debe hacerse con criterio local y calibración de sondeos previos. Por eso combinamos los SEV con calicatas exploratorias cuando el terreno lo permite, para ajustar el modelo geoeléctrico a litologías reales y no a suposiciones genéricas.
En el granito alterado gallego, la resistividad eléctrica marca la frontera entre jabre incompetente y roca sana mejor que cualquier reconocimiento puntual aislado.
Contexto geotécnico local
El crecimiento de La Coruña hacia los valles interiores durante los años 70 y 80 empujó la edificación sobre laderas con espesores de alteración muy variables, donde además la topografía introduce distorsiones en las curvas de SEV que, si no se corrigen, falsean por completo la profundidad estimada de la roca. Un perfil ejecutado en pendiente sin corrección topográfica puede desplazar el contacto resistivo varios metros hacia arriba o hacia abajo, induciendo a excavar de más o a fundar sobre material meteorizado. La presencia de rellenos antrópicos en antiguas vaguadas hoy urbanizadas —como ocurre en el entorno de la Ronda de Outeiro— añade otra capa de complejidad porque suelen contener escombros, tuberías metálicas y humedad diferencial que generan ruido en las mediciones. Para mitigar este riesgo, el equipo de campo aplica filtros notch en 50 Hz que eliminan la interferencia de líneas eléctricas urbanas, y se repiten al menos dos ciclos de medida por apertura para descartar derivas instrumentales. La interpretación final cruza siempre los resultados del SEV con la geología de detalle del IGME y, cuando está disponible, con testificación de sondeos mecánicos cercanos.
Preguntas comunes
¿Qué profundidad máxima alcanza un SEV en los terrenos graníticos de La Coruña?
En condiciones favorables, con AB/2 de 250 metros y contraste resistivo medio-alto entre el jabre y el granito fresco, la profundidad de investigación efectiva se sitúa en torno a 60 u 80 metros. Si la capa superficial es muy conductora —por ejemplo, arcillas de alteración saturadas con agua salobre en zonas próximas a la ría— la penetración se reduce porque la corriente tiende a circular por los niveles más someros. En esos casos se amplía la apertura o se complementa con otros métodos geofísicos.
¿Cuánto cuesta un perfil de resistividad eléctrica tipo SEV en La Coruña?
Un sondeo eléctrico vertical individual, incluyendo la interpretación con software de inversión y la entrega del informe geofísico, se sitúa entre 300 y 650 euros según la profundidad de investigación requerida y las condiciones de acceso. Un perfil formado por cuatro o cinco SEV a lo largo de una alineación, con correlación entre puntos, tiene un coste proporcional pero se ajusta en función de la logística de despliegue del cableado en campo.
¿Es fiable un SEV si hay tendidos eléctricos o tuberías metálicas cerca?
La presencia de infraestructuras metálicas introduce ruido electromagnético que puede distorsionar la curva de resistividad aparente, sobre todo en aperturas grandes. Nuestro protocolo de campo incluye un reconocimiento previo de la parcela para alejar el tendido de líneas de alta tensión siempre que sea viable, el uso de filtros notch en 50 Hz para eliminar la frecuencia de red, y la repetición de medidas con polaridad invertida. En entornos urbanos densos de La Coruña, si el ruido supera el umbral aceptable, se recomienda complementar el SEV con un reconocimiento directo.