El equipo de perforación hidráulica sobre orugas se posiciona en el borde de la excavación. La broca de widia avanza sobre el esquisto de la serie de Órdenes. En La Coruña, el diseño de anclajes activos/pasivos empieza justo ahí: en el testigo de roca que extraemos. No hay margen para suposiciones con el frente marítimo a menos de un kilómetro. La longitud del bulbo, el diámetro de la vaina y la protección anticorrosión se definen contrastando la resistencia al corte del macizo rocoso con las solicitaciones de la estructura. Para proyectos que implican contención en zonas de relleno antrópico sobre la rasa cantábrica, complementamos la campaña con un sondaje SPT que permita verificar la compacidad del material granular antes de definir la inyección del tendón.
Un anclaje mal diseñado en esquisto alterado no se arranca: se corroe lentamente bajo la niebla salina hasta perder toda su capacidad de carga.
Preguntas comunes
¿Cuál es el costo estimado para el diseño de un sistema de anclajes activos en La Coruña?
El rango de inversión para el diseño completo de anclajes activos/pasivos en La Coruña se sitúa entre €570 y €2.130, en función del número de tendones, la categoría de protección anticorrosión exigida y la complejidad de los ensayos de investigación en roca meteorizada.
¿Qué diferencia hay entre un anclaje activo y uno pasivo?
El anclaje activo se tesa inmediatamente tras su ejecución hasta una carga de bloqueo definida, aplicando una fuerza activa al terreno. El anclaje pasivo no se tesa: entra en carga solo cuando la estructura se deforma, trabajando por reacción.
¿Cómo afecta el ambiente marino de La Coruña al diseño de los anclajes?
La alta concentración de cloruros y la humedad relativa elevada exigen un sistema de protección anticorrosión categoría K3 o superior en anclajes permanentes. Usamos vainas estancas y lechadas de baja permeabilidad para garantizar la durabilidad a 100 años vista.
¿Realizan pruebas de carga en todos los anclajes?
No en todos. Seguimos la norma UNE-EN 1537. Los anclajes de producción se prueban al menos al 125 % de la carga de servicio. Un mínimo del 5 % de los anclajes permanentes se somete a un ensayo de investigación más exhaustivo para validar el diseño.