La combinación de mar, ría y lluvia en La Coruña genera un subsuelo con arenas finas y limos saturados que pocos esperan bajo el granito superficial. En zonas como el istmo o los rellenos de O Parrote, el nivel freático se mantiene alto casi todo el año. Esa saturación permanente, sumada a una sismicidad moderada pero real en Galicia, convierte el análisis de licuefacción en una exigencia técnica que el Eurocódigo 8 (EN 1998-5:2004) impone para ciertas categorías de obra. Un ensayo CPT ejecutado desde la superficie permite registrar la resistencia de punta y la presión de poros sin alterar la muestra, dato crítico para aplicar métodos como el de Robertson y calcular el factor de seguridad frente a licuefacción en cada estrato identificado bajo La Coruña.
En arenas limosas saturadas bajo La Coruña, un sismo de período de retorno 475 años puede disparar presiones de poro que anulen la capacidad portante en segundos.
Cómo trabajamos
El subsuelo de La Coruña alterna el zócalo hercínico granítico con depósitos cuaternarios de origen fluvial y marino. En los valles de los ríos Monelos y Mero, los sondeos suelen atravesar entre 2 y 6 metros de arenas limosas mal graduadas antes de alcanzar el rechazo en roca meteorizada.
La granulometría de esos sedimentos, con un contenido de finos inferior al 15 % en muchos casos, los vuelve intrínsecamente susceptibles a la pérdida de resistencia durante un sismo. Por eso el análisis de licuefacción en La Coruña no se limita a aplicar una fórmula: exige una interpretación estratigráfica rigurosa, apoyada en ensayos de laboratorio como la granulometría por tamizado que confirman la curva del suelo y permiten descartar o confirmar el comportamiento licuable. El equipo técnico opera bajo procedimientos acreditados según ISO 17025, garantizando la trazabilidad de cada muestra desde la extracción en obra hasta el certificado final.
Contexto geotécnico local
En un solar cerca de los muelles de San Diego, un edificio de viviendas proyectaba un sótano bajo el nivel freático. Las campañas de reconocimiento previas solo habían llegado a 6 metros con calicatas, sin detectar el estrato de arena fina suelta que aparecía a 8 metros de profundidad. Al ampliar la investigación con sondeos y ejecutar el análisis de licuefacción completo, se obtuvo un factor de seguridad de 0.8 para el sismo de cálculo, claramente por debajo de 1.0. El proyecto tuvo que incorporar una mejora del terreno con columnas de grava para densificar ese estrato antes de iniciar la excavación.
Omitir este estudio en La Coruña cuando el terreno presenta arenas por debajo del nivel freático supone asumir un riesgo de asientos diferenciales que puede colapsar las instalaciones tras un evento sísmico, incluso moderado. La experiencia local indica que los rellenos antrópicos del borde litoral coruñés son los puntos que requieren mayor cautela en la fase de diseño geotécnico.
Preguntas comunes
¿Cuál es el costo aproximado de un análisis de licuefacción en La Coruña?
El rango de precio para una campaña básica que incluye dos sondeos con SPT, ensayos CPTu y el informe de evaluación de licuefacción en La Coruña se sitúa entre €1.170 y €2.150, en función de la profundidad requerida y la accesibilidad del solar.
¿En qué tipo de suelos de La Coruña es obligatorio este estudio según la normativa?
El Eurocódigo 8 exige la evaluación del potencial de licuefacción en arenas finas y limos arenosos saturados, con granulometría susceptible, cuando la aceleración sísmica de cálculo supere 0.15g y el nivel freático esté a menos de 15 metros de profundidad.
¿Qué diferencia hay entre un ensayo SPT y un CPT para este análisis?
El SPT recupera muestra y permite clasificar el suelo visualmente, pero el CPTu registra de forma continua la resistencia de punta, la fricción lateral y la presión de poros, ofreciendo un perfil más detallado para aplicar los métodos semiempíricos de evaluación de licuefacción.
¿Cuánto tiempo toma ejecutar la campaña de campo y entregar el informe?
La fase de campo con equipo de sondeos y CPT suele completarse en dos o tres jornadas, y el informe geotécnico con la evaluación de licuefacción se entrega en un plazo de 10 a 15 días hábiles tras finalizar los trabajos en obra.