La Coruña creció sobre un istmo rocoso donde el granoide hercínico aflora en superficie, pero los ensanches del XIX y los rellenos portuarios sepultaron marismas con metros de fango orgánico. Esa dualidad —roca competente a tres metros y lodo compresible a quince— obliga a pensar la sismorresistencia con lógica local. El diseño de aislación sísmica de base desacopla la superestructura del suelo, filtrando aceleraciones que en un sismo de magnitud moderada pueden amplificarse por contraste de impedancia. En zona de aceleración básica 0.04g según la NCSE-02, el reto no es solo la fuerza lateral: es el período predominante del depósito blando, que a veces ronda 0.8 segundos. Un espectro de sitio mal ajustado convierte un edificio rígido en un resonador. Por eso trabajamos con campañas de prospección que incluyen ensayos CPT para mapear la interfaz roca-sedimento y definir la frecuencia de transición del aislador.
Un aislador bien calibrado reduce la aceleración espectral en cubierta hasta un 60 % respecto de una base fija en suelos blandos de La Coruña.
Cómo trabajamos
En obra coruñesa, el equipo de instalación arranca con replanteo topográfico de los apoyos sobre el cabezal de pilotes o losa de cimentación. Los aisladores elastoméricos con núcleo de plomo —tipo LRB, diámetros de 400 a 900 mm— llegan calibrados de fábrica con certificado de ensayo dinámico según UNE-EN 15129. Se fijan con pernos de alta resistencia sobre placas de anclaje embebidas, y la tolerancia de nivelación no supera los 2 mm entre apoyos. El montaje incluye gatos hidráulicos de baja carrera para el ajuste fino de la interfaz superior, porque un descuadre de 1 mm en la placa se traduce en excentricidad que degrada la histéresis del ciclo. En el 80 % de los proyectos revisamos la rigidez efectiva post-instalación con ensayos de liberación rápida (snap-back test) antes de liberar la superestructura. La secuencia completa de izado, fijación y verificación consume entre tres y cinco días por nivel de aislación, dependiendo del número de apoyos.
Preguntas comunes
¿Cuánto cuesta un proyecto de aislación sísmica basal para un edificio en La Coruña?
Un diseño completo —campaña geotécnica, análisis de peligrosidad, modelado no lineal y planos de detalle— oscila entre €2.160 y €5.140, según el número de apoyos y la complejidad del espectro de sitio. El suministro de los aisladores tiene costo aparte.
¿Qué norma sísmica se aplica en La Coruña para aislación de base?
La NCSE-02 establece la aceleración básica y el terreno tipo, pero el dimensionamiento de los aisladores y la superestructura se rige por el Eurocódigo 8 (UNE-EN 1998-1:2011) y la UNE-EN 15129:2018 para los dispositivos. Para puentes se aplica además el EC8-2.
¿Necesito un estudio geotécnico adicional para diseñar la aislación?
Sí, y debe ser más detallado que un estudio convencional. Se requiere perfil de velocidad de onda de corte (Vs30), ensayo down-hole o MASW hasta al menos 30 m y caracterización dinámica del suelo con curvas G/Gmax y amortiguamiento, porque la respuesta del aislador depende del período del depósito.